Historia

Tocina-Los Rosales, en el corazón de la Vega del Guadalquivir
En el centro de la Vega del Bajo Guadalquivir, sobre las últimas terrazas que descienden desde la plataforma de los Alcores hasta el cauce del río, se encuentra el municipio de Tocina y Los Rosales, un municipio con 1.400 hectáreas de término y dos núcleos de población: Tocina, núcleo originario, formado entre los siglos V y VIII, sobre los restos de una villa romana dedicada al comercio oleícola, y Los Rosales, una pedanía, cuyo origen data de los primeros años del siglo XX
- Tocina. En el centro del término, a poco menos de un kilómetro del río Guadalquivir, que marca por el norte la línea divisoria con Villanueva del Río y Minas, se ubica el núcleo de Tocina. Recientes excavaciones plantean la hipótesis de la existencia de una comunidad anterior al siglo VIII en el espacio ocupado por el núcleo actual. Desde la conquista árabo-beréber, entre los años 711-713, hasta el siglo XI fue capital de un distrito (iqlim) dentro de la provincia (kora) de Sevilla, y aparece en los textos de la época con el nombre de Tustana, Tuxatana o Tuxana, hasta la ocupación cristiana, después de la conquista de Sevilla, en 1248, durante el reinado de Fernando III. El rey promete a la Orden de san Juan de Jerusalén bienes y tierras en el valle del Guadalquivir por su colaboración en el avance hasta Sevilla, promesa que fue confirmada, años más tarde, en 1253, por su hijo, Alfonso X, quien, mediante un privilegio de donación, le concede Tocina (en los primeros textos cristianos, Tuxina o Tosina). A comienzos del siglo XIV, la Orden había establecido en este espacio una encomienda: un señorío que administraba en lo jurisdiccional y territorial a través de un comendador, donde se constituyó el actual municipio organizado y estable, con su término, su población y su administración civil: el concejo, y religiosa: una parroquia (la antigua parroquia de san Vicente Mártir); un municipio de economía primordialmente agraria y ganadera, cuya estructura pervivió, a grandes rasgos, desde su origen hasta comienzos del siglo XIX, pasando a ser un municipio constituyente, tras la abolición de los señoríos jurisdiccionales con las revoluciones liberales.
- Los Rosales. Separado por dos kilómetros del núcleo de Tocina, al sur del término municipal, se sitúa el de Los Rosales, formado a partir de tres elementos: el ferrocarril, la línea de Sevilla a Córdoba (1859), la puesta en regadío de la zona y la apertura de una fábrica azucarera (1926) y la formación de la explotación agrícola en La Motilla.
En junio 1859 se inaugura el tramo hasta Lora del Río de la línea Sevilla-Córdoba. La estación, instalada en el término de Tocina, propició la creación de un grupo de edificios destinados, primero, a albergar a los empleados de la compañía, después, a la hospedería. Entre 1900 y 1903 se habían construido en este espacio varios grupos de casas que motivó al ayuntamiento a declararlo barriada, y, en julio de 1914, en Madrid, la Compañía de Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y a Alicante (MZA), acuerda modificar los nombres de las estaciones: desde entonces, la primitiva de la línea Sevilla-Córdoba, que años antes había sido ampliada con una nueva línea hasta Mérida (Tocina-empalme), se llamará «de Los Rosales» y la construida en Tocina, a fines del XIX, de «Tocina». En 1920, la comunidad surgida en este espacio se transformó en el origen de la localidad y aparece en los padrones de edificios y solares como «nueva entidad de población».
A partir de 1926, la puesta en regadío del término y la instalación de una fábrica azucarera –la primera industria azucarera de la provincia de Sevilla–, favorecieron la venida de numerosas personas desde otras provincias y regiones (Granada, Badajoz,…) atraídas por las necesidades de mano de obra que exigían los nuevos sistemas de cultivo y la industria de la remolacha. Se produjo un notable crecimiento de la población y con ello la ocupación de una nueva zona relativamente alejada del núcleo originario, surgido en la estación de ferrocarril.
Contiguo a la azucarera, el núcleo de población formado en el espacio de La Motilla, que, hacia 1926, había alcanzado un considerable número de habitantes, cierra por el oeste el proceso de colmatación del núcleo de Los Rosales.
A estos tres elementos: estación de ferrocarril, el regadío y la azucarera y La Motilla, que se fueron formando desde fines del siglo XIX y a lo largo del XX, vino a sumarse, la construcción de la carretera que uniría Brenes con Tocina, construida por la Diputación de Sevilla durante la Dictadura de Primo de Rivera. De modo que, a mediados del siglo XX, las bases estaban creadas. Los factores básicos del origen y desarrollo de Los Rosales se habían instalado y el núcleo se fue consolidando.
El crecimiento más destacado de Los Rosales fue paralelo al registrado por el municipio, desde comienzos de los años ochenta, cuando, a pesar del cierre de la azucarera (1986), contra los agoreros, se produjo un nuevo impulso: de nuevo el cambio de las prácticas agrarias (sobre todo el cultivo de frutales) y las favorables condiciones estratégicas del núcleo atrajeron la construcción de fábricas de procesamiento y exportación de productos agrarios, provocando un nuevo crecimiento de su población, que veía cómo casi se emparejaba en número de habitantes con el de Tocina, y manteniendo durante bastantes años al municipio en situación de casi pleno empleo.
Patrimonio, gastronomía y arraigadas tradiciones se dan la mano en Tocina – Los Rosales.
Cómo llegar
Para ir en coche desde Sevilla debes conducir por la autovía A-4 hasta la salida 514. Continúa después por la carretera SE-3201 hasta que llegues a tu destino.
También puedes llegar en tren desde la estación sevillana de Santa Justa, gracias a las líneas de Cercanías, C1 y C3. La línea C1 llega hasta la estación de tren de Los Rosales y la C3 hasta el apeadero de Tocina. Pero si prefieres el autobús, súbete a la línea que parte desde Plaza de Armas, en la capital andaluza
Cómo moverse
Ambos núcleos gozan de calles planas y anchas, cómodas y limpias. Aunque están separados por apenas dos kilómetros, los une un acerado que permite la comunicación a pie, que puedes hacer en unos 20 minutos. También puedes usar también el autobús urbano. A pesar de la cortedad de su término municipal, puedes disfrutar, además, de diferentes rutas por su naturaleza para recorrerlas a pie, a caballo o en bicicleta.
Razones para visitar
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Descubre el patrimonio monumental de Tocina. Visita en Los Rosales su iglesia, la estación de tren y la antigua fábrica azucarera. Así conocerás la historia de este lugar.
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No te pierdas las fiestas más importantes del municipio: en mayo, la Virgen de Fátima en Los Rosales, y en septiembre, la Feria y la fiesta mayor de Tocina: la Función del Señor, en honor al Cristo de la Vera Cruz.
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Degusta la gastronomía local a base de productos de la tierra como la alcachofa, patatas y otras hortalizas.
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Disfruta de un día de campo en el Área Natural La Playita, con zona de merenderos y rutas en las que practicar ejercicio al aire libre.
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Realiza alguna de las rutas que te ofrece esta zona de la Vega del Guadalquivir. Elige cómo quieres recorrerla, si a pie, en bicicleta o a caballo. Una de ellas es la Ruta de los Caballeros de la Orden de Malta.
Para conocer el patrimonio histórico de Tocina, comienza tu ruta en la Plaza de la Constitución. En esta se alza la parroquia de San Vicente Mártir, un templo barroco de estilo maltés, aunque atribuida a Diego Antonio Díaz, es obra de Pedro Romero y sus hijos, Diego, Félix y Pedro, familia de «reconocidos maestros de obras» sevillanos con quienes aquel arquitecto estuvo emparentado. La construcción fue promovida por frey José de la Plata y Ovando, comendador de la Orden de Malta, entre 1703 y 1711, sobre otro anterior de la misma advocación.
Además de sus torres, que presiden su fachada principal, destacan su altar mayor, instalado en 1716, en el que pueden verse las tallas de san Juan Bautista, que lo preside, o las de san Vicente Mártir, titular del templo, los cuatro patronos de la localidad: Amiano, Oceano, Juliano y Teodoro, y la Virgen de la Aurora. Destacan también el conjunto de retablos repartidos por sus naves laterales que albergan otras piezas de interés: un Cristo Resucitado y el conjunto de Santa Ana dando de leer a la Virgen María ambos atribuidos a Juan de Mesa; o el Cristo crucificado que preside el altar de Ánimas.
Otro edificio religioso de gran valor histórico en Tocina es la ermita de la Soledad. Un lugar que antaño sirvió de cementerio. De estilo barroco, alberga las imágenes titulares de las hermandades religiosas locales: el Cristo de la Vera Cruz, que, además de en Semana Santa, procesiona durante una de las fiestas mayores del pueblo, la Función del Señor, el 14 de septiembre: del Gran Poder y de la agrupación de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la más reciente de El Silencio.
En Los Rosales encontrarás la iglesia parroquial dedicada a la advocación de de Ntra. Sra. de Fátima, patrona del lugar. Su construcción se inicia 1953, con las aportaciones de los vecinos de la comunidad y concluye en 1960. Fue bendecida e inaugurada en abril de 1961. Además de su valor religioso y devocional, su construcción supone un factor decisivo en la consolidación del núcleo de población, en la misma medida que el ferrocarril o la fábrica azucarera. Espacios y edificios, hoy visitables, que son verdaderos documentos de su historia.
Para finalizar tu ruta turística, en el extremo norte del término municipal, lo mejor es que descanses en el Área Natural de La Playita. Dispones de merenderos para gozar de un día de campo y de numerosos senderos en los que descubrir su bello paisaje bañado por el río Guadalquivir.
Entorno
Tocina-Los Rosales distan 34 km de Sevilla capital y se ubican en la comarca turística Guadalquivir-Doñana. Ambas poblaciones de la Vega del Guadalquivir limitan al sur con la Campiña sevillana. Sus campos son muy fértiles gracias al río Guadalquivir, predominando los cultivos de hortalizas y árboles frutales, como naranjos y melocotoneros.
Comarca
Guadalquivir-Doñana
Extensión
15.60 Km²
Altitud
25.00 m
Nº habitantes
9.578
